Iniciamos la TERCERA ETAPA de la Propuesta Pastoral a través de la cual se pretende acercarnos a la misión concreta de Don Bosco vislumbrada en la tercera parte del sueño de los 9 años:

 

- He aquí tu campo, he aquí donde tienes que trabajar. Hazte humilde, fuerte, robusto; y cuanto veas que ocurre ahora con estos animales, lo deberás hacer tú con mis hijos.

'Volví entonces la mirada y, en vez de animales feroces, aparecieron otros tantos mansos corderos que, saltando y bailando, corrían todos alrededor como si festejaran al hombre aquel y a la señora. 'En tal instante, siempre en sueños, me eché a llorar y rogué al hombre me hablase de forma que pudiera comprender, pues no sabía qué quería explicarme.' Entonces Ella me puso la mano sobre la cabeza, diciéndome:''-A su tiempo lo comprenderás todo.' Dicho lo cual, un ruido me despertó; y todo desapareció.


Aquí nace la misión de Don Bosco, aquí empieza a sentir la necesidad de desacomodarse, de salir de su egoísmo, de su zona de confort, de abrir las puertas y salir a las periferias de los jóvenes, de ampliar la mirada y descubrir dónde Dios necesitaba de él una respuesta concreta. Por ello, al acercarnos a la vocación y a la misión de Don Bosco te proponemos hacer experiencia de ser tú también parte de este sueño, abriendo las puertas para salir y arriesgándote a ser un Joven callejero de la fe y del encuentro, tal como nos lo invita el Papa Francisco.

Como fruto de tu camino recorrido en la tercera etapa de la propuesta pastoral 2015 “YO TAMBIÉN HAGO PARTE DE ESTE SUEÑO” te invitamos a participar en el concurso "CALLEJEROS DE LA FE", una propuesta misionera que ayudará a poner en evidencia tu compromiso con el otro. 

 

 ¡PONTE LAS PILAS Y ENTREGA TODO!

Las metas altas se acercan a ti por el paso que das cada día, así cuando en la luz de tu corazón se vislumbra lo que quieres ser, percibes una presencia que te puede abrir un horizonte de posibilidades. Descubrir quién o qué está detrás de esa presencia es el primer paso para la conquista de lo que quieres llegar a ser.

 

Don Bosco escuchó en sus sueños la voz de esa PRESENCIA que, paso a paso, le develó la meta de su vida, a través de la Palabra que le enseña cómo hacer, que le da confianza y que lo capacita para una entrega total, para llegar a ser buena noticia de Dios para los jóvenes. Así, el gran sueño de la vida de Don Bosco empezó en un encuentro personal con Jesús que le definió el horizonte de su vida y lo más importante… lo llevó a vivir su sueño como experiencia única de salvación para sí mismo y para los jóvenes… NOSOTROS SOMOS PARTE DE ESTE SUEÑO.