Bendecir es, ante todo, "decir bien": decir buenas palabras, hablar bien de alguien, exaltarlo, alabarlo, agradecer un bien recibido, manifestar gratitud y reconocimiento por las personas, las cosas y los acontecimientos.

Iniciamos esta segunda semana de Cuaresma. Tiempo para ser más conscientes de las palabras que salen de nuestra boca y con las cuales podemos bendecir o destruir a las personas que nos rodean.